El gobierno de Estados Unidos ha firmado un Acuerdo de Tercer País Seguro con Paraguay, que facilitará la transferencia de solicitantes de asilo que se encuentran en territorio estadounidense al país sudamericano para que sus casos sean tramitados allí. El pacto, anunciado este jueves por el Departamento de Estado de EE.UU., constituye el primer acuerdo de este tipo en América del Sur y es un elemento central en la política migratoria del segundo mandato del presidente Donald Trump.
Según un comunicado oficial, el acuerdo fue suscrito en Washington por el ministro de Relaciones Exteriores paraguayo, Rubén Ramírez. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que el pacto ofrece una oportunidad para que ambos países puedan «compartir la carga que supone la gestión de la inmigración ilegal».
Rubio subrayó que la acción tiene como objetivo «terminar con el mal uso del sistema de asilo» en Estados Unidos y expresó su gratitud al presidente de Paraguay, Santiago Peña. «Colaborar de manera constante con aliados como Paraguay es crucial para desalentar la inmigración no autorizada y resguardar nuestras fronteras», indicó el principal diplomático estadounidense en el comunicado.
Hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay no ha emitido una declaración oficial sobre el alcance, la implementación o las condiciones de este acuerdo. [Faltan detalles clave sobre la implementación del acuerdo, como el número de solicitantes que podrían ser transferidos, los criterios de elegibilidad y la fecha de entrada en vigor].
Este pacto migratorio es el primero firmado durante el segundo mandato de Donald Trump, quien ha endurecido su postura en materia de inmigración. La estrategia recuerda a los Acuerdos de Cooperación de Asilo (ACA) que su primera administración selló en 2019 con Guatemala, El Salvador y Honduras, los cuales fueron posteriormente cancelados por el gobierno de Joe Biden.
